Más de 40 organizaciones impulsan una plataforma internacional para promover la desinversión en minería

25.03.2026

La Plataforma por la Desinversión en Minería, impulsada por la Red Iglesias y Minería, fue presentada públicamente en Bogotá, en la sede del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) el pasado mes de enero, y posteriormente en Roma, el 20 de marzo, con el apoyo del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

La iniciativa cuenta con el respaldo de más de 40 instituciones y redes internacionales, entre ellas la alianza española Enlázate por la Justicia, integrada por Cáritas, Cedis, CONFER, Justicia y Paz, Manos Unidas y REDES.

El objetivo de la Plataforma es articular a organizaciones de fe, congregaciones religiosas, instituciones eclesiales y actores especializados en finanzas éticas para promover una revisión crítica de las inversiones vinculadas al sector extractivo y avanzar hacia prácticas económicas coherentes con la defensa de los derechos humanos, la justicia climática y el cuidado de la Casa Común.

Una respuesta internacional frente a los impactos de la minería

El lanzamiento oficial en el Vaticano se produjo en el marco del Primer Encuentro Internacional de la Plataforma, que reunió a representantes de América Latina, África y Europa, junto a comunidades afectadas por el extractivismo, responsables pastorales, congregaciones religiosas y entidades dedicadas al análisis ético de las finanzas.

Durante el encuentro, una de las intervenciones más destacadas fue la de Yolanda Flores, mujer indígena del pueblo aymara de Perú, quien denunció el impacto de la expansión minera sobre los territorios andinos, las fuentes de agua, la salud de las comunidades y sus formas de vida.

Su testimonio puso el foco en una realidad que atraviesan numerosos territorios del Sur Global: el avance de proyectos extractivos sobre ecosistemas estratégicos y poblaciones vulnerables para responder a la creciente demanda internacional de minerales considerados críticos.

La minería, también bajo la lupa financiera

Quienes impulsan la Plataforma subrayan que la minería no puede analizarse únicamente como un problema territorial o ambiental, sino también como una cuestión financiera global.

Muchas grandes empresas extractivas operan a través de estructuras de propiedad internacional, fondos de inversión y estrategias orientadas a maximizar el retorno económico para accionistas, lo que con frecuencia se traduce en daños ambientales, vulneración de derechos laborales, afectación a pueblos originarios y conflictos sociales.

En este contexto, la plataforma plantea que las iglesias y organizaciones cristianas no solo acompañen a las comunidades afectadas, sino que también revisen sus propias prácticas económicas y financieras para evitar vínculos con actividades que sostienen o agravan estas injusticias.

Desinversión como herramienta ética

La propuesta presenta la desinversión como una herramienta concreta para dejar de financiar actividades extractivas vinculadas a abusos sociales y ambientales, y reorientar los recursos hacia sectores compatibles con una economía al servicio de la vida.

La adhesión a la plataforma contempla distintos niveles de participación: desde la formación y sensibilización, hasta la revisión de códigos éticos de inversión, la elaboración de criterios institucionales y, en una fase más avanzada, la retirada de inversiones en empresas o actividades relacionadas con el sistema extractivo.

Esta decisión adquiere especial relevancia en un contexto internacional marcado por la crisis climática, la creciente demanda de minerales estratégicos y las tensiones geopolíticas asociadas al control de recursos naturales.

Respaldo eclesial y continuidad con procesos previos

En el proceso participan congregaciones religiosas como verbitas, combonianos, claretianos, Maryknoll, jesuitas y franciscanos, así como instancias como la Comisión Justicia y Paz de la UISG-USG, además de representantes episcopales y observadores de organismos de la Santa Sede.

La Plataforma se inscribe en una línea de trabajo ya impulsada por diversas iglesias y redes cristianas en los últimos años, como las campañas de desinversión en combustibles fósiles, las iniciativas contra los llamados minerales de conflicto y otros procesos de incidencia vinculados a la ética financiera.

Asimismo, se vincula la Plataforma con documentos recientes de la Iglesia católica, como Mensuram bonam (2022), elaborado por la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, que orienta las inversiones de instituciones católicas desde la doctrina social de la Iglesia, así como con el Sínodo para la Amazonía y la exhortación apostólica Querida Amazonia.

Próximos pasos

La Plataforma por la Desinversión en Minería abre ahora una nueva etapa de adhesión, formación, asesoría técnica y articulación internacional para organizaciones interesadas en avanzar en este campo.

Entre sus próximos hitos figura la participación en la conferencia europea de inversión eclesial, prevista para finales de abril en Innsbruck, así como nuevos espacios de trabajo en torno a la ecología integral, la justicia climática, la elaboración de códigos éticos de inversión y el acompañamiento técnico a instituciones que quieran revisar sus prácticas financieras.

Con esta iniciativa, las iglesias están llamadas a profundizar la coherencia entre fe, justicia social y gestión económica, en un momento en que las decisiones financieras tienen un impacto directo sobre los pueblos, los territorios y el futuro del planeta.

Comunicación Enlázate por la Justicia

El 24 de marzo hubo un encuentro de Enlázate por la Justicia en la sede de REDES con Yolanda Flores, líder aymara de Puno (Perú) y con Javier Jahncke, responsable de la Campaña de Desinversión en Minería de la red Iglesias y Minería.

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